Stopover en Shanghai ¿una buena idea?

Me encantan los stopovers, son como un 2×1 ya que un trayecto largo de avión se corta en dos y con ello tenemos la oportunidad de visitar un sitio nuevo. Todo esto por el precio del vuelo al destino final. Después de aprovechar el stopover en Doha me quise dar la oportunidad de aprovechar que podíamos realizar un stopover en Shanghai y que ademas para este tipo de visita ¡no se necesita visa!. Lo único malo era que tendría solo 8 horas en Shanghai, pero me dije “vamos a intentar sacarle provecho”.

¿Fue una buena idea? aquí te cuento como nos fue:

Llegando al aeropuerto

En muchos aeropuertos lo normal es que una vez que aterriza el avión se dirija a la puerta y uno se pueda bajar. Generalmente lo mas tardado es bajarse pero la parte de aterrizaje y llegada a la puerta no lo es. Sorpresa: en el aeropuerto de Shanghai si, si, si, apenas aterrizar el aparato se quedo parado, esperando no se que. Total que para llegar a la puerta donde se estacionaria perdimos media hora. Ahora había que agregar el tiempo en salir de la nave. Pero la cosa no acababa ahí.

Pasando migración

En el avión se distribuían unas tarjetas de migración, al principio creí que por no pasar con visa no era necesario llenarlas. Pero les digo que SI es necesario llenarlas. Una vez que tuvimos la tarjeta nos dirigimos a la zona de “144 transit” en la cual había mucho menos fila que para la parte de “visa”. En ese momento pensé que pasaríamos rápidamente, error,  la fila era cortísima pero había solo una ventanilla abierta y parece que la que atendía era una persona que estaba en entrenamiento apenas así que todo sucedía mas lentamente (tenia un letrero que decía “trainee” y una persona asistiendola).

Total que paso una hora y la desesperación se acumulaba cada vez mas, nos decíamos que era una pena que para una stopover de 8 horas ya habíamos perdido casi dos y aun no habíamos salido del aeropuerto. La fila fue tan lenta que incluso la parte de visas se vacío completamente con lo cual se abrió una ventanilla nueva para los de transito. Cuando logramos cruzar entendí aun menos la lentitud que habíamos sufrido ya que al atendernos a nosotros la chica no tardo ni cinco minutos. En fin, como sea ya teníamos un nuevo sello en el pasaporte 🙂

Esto es después de la parte de migración, ya estamos en China!

Esto es después de la parte de migración, ya estamos en China!

Tratando de cambiar el vuelo, anticipando la desgracia

Para ese momento ya nos había quedado claro que la manera de operar las pistas en este aeropuerto era algo desastrosa (ese aterrizaje nos termino de convencer). Comenzamos a temer lo peor: o sea que nuestro siguiente vuelo se retrasara. Aun faltaban muchas horas para dicho vuelo y no se anunciaba ningún retraso. Pero lo presentíamos, lo olíamos, así que decidimos ir al mostrador de China Eastern y ver si era posible cambiar el vuelo por uno mas temprano (ni modo, no veríamos Shanghai). Después de hacer media hora de fila, en la cual pudimos ver a mucha gente en situaciones mucho peor que la nuestra explotar de coraje e impotencia con las muchachas del mostrador, nos dicen que para tomar un vuelo mas temprano cuesta 75 dolares por persona.

Por desgracia no podíamos decirle: mira tengo una bola de cristal y ya estoy viendo que el vuelo en el que me voy a ir a Hong Kong saldrá tarde. * spoiler: salimos TRES horas tarde * 

Tal vez hubiéramos desembolsado esos 150 dolares, con tal de no llegar de madrugada a nuestro destino. Pero, no solo era eso, también había que regresar a la parte de entrega de maletas, pedir que nos las entregaran (claro, para eso primero tenían que encontrarlas) y luego regresar al mostrador, hacer quien sabe cuanto de fila y ver si para ese entonces seguía habiendo lugares en el vuelo que salia mas temprano.

NO, dijimos, nos quedan pocas horas y como entre ir y venir del centro toma aproximadamente hora y media en realidad solo tendríamos unas dos horas en Shanghai. Pero me dije que con tomar el maglev y poder ver el horizonte de edificios del bund me conformaba por esta vez. Así que emprendimos el rápido recorrido por Shanghai.

Nuestro stopover en Shanghai

Tomando el Maglev

Una vez que tomamos la determinación de caminar por Shanghai nos fuimos directo a tomar el Maglev, rápidamente nos hicimos de dos boletos redondos. Y fuimos al anden.

Precio del Maglev por persona: 80 Yuan

¿Que es lo que hace tan especial al Maglev? es un tren sin rieles, literalmente levita gracias al magnetismo y queríamos saber que se sentía estar en ese tren que puede alcanzar velocidades de hasta 431 kilómetros por hora. Aunque durante nuestro recorrido solo alcanzo los 300 km la sensación es diferente a la de un tren “normal”, lo que si notamos es que se movía horizontalmente mas de lo que esperábamos.

El tren llego en un parpadeo a Shanghai, pero no nos deja en el centro si no en Lognyang Rd, desde ahí se puede tomar el metro.

Ya tuvimos la parte rápida, ahora viene la lenta

Ya tuvimos la parte rápida, ahora viene la lenta

Tomando el Metro de Shanghai

En nuestro caso tomaríamos la linea verde (numero 2), para ir al metro hay que salir de la estación de tren. Hay bastantes flechas que indican por donde hay que ir, lo que saca un poco de onda es que hay que salir a la calle.

Al llegar a la estación de metro, nos dirigimos ipsofacto a las maquinitas que venden boletos. El ticket es de plástico y al terminar el viaje hay que devolverlo (lo siento por los que coleccionan tickets de metro). Al entrar a la estación tuvimos que pasar nuestras mochilas por un escáner y esta escena se repetiría en todas las estaciones de metro, tren y hasta para entrar al aeropuerto. ¡Tienen bien checaditos a los chinos!

Para llegar a nuestro destino nos dirigiríamos a Nanjingdonglu o Nanjin East Road. En el vagón me llamo gratamente la atencion como la gente ofrecía sus lugares a las señoras que cargaban bebes o a la gente mayor. Gestos así se van perdiendo mas y mas en las grandes ciudades.

Llegamos al Bund

Tomando en cuenta el tiempo que tardamos en llegar hasta la estación de Nanjin East Rd y que teníamos que llegar con suficiente tiempo para pasar migración, etc. A partir de ahí teníamos unas dos horas para ver lo que pudiéramos. Como le dije a Vicente: vamos a ver el malecon con el edificio de las perlas rojas y me conformo con eso. Así que nos dirigimos ahí, había un gentio en esas calles y para colmo empezaron a caer gotas. Pero llegamos al bund. Y vimos los edificios. Me quede un rato tomando fotos, sorteando a la multitud que tenia los mismos planes que yo 🙂 y contemplando el lugar.

Después de ese rato tomamos el camino de regreso a la estación de metro, nos pararíamos a comer donde pudiéramos. Nos topamos con un centro comercial, perfecto ya que la lluvia ya no eran solo unas gotitas. Ahí buscamos un local con platillos baratos y simpáticos y nos sentamos a comer, felices de haber realizado la misión imposible… o bueno casi, ya que aun no estábamos de regreso en el aeropuerto.

Sodas chinas

Sodas chinas

Regreso al aeropuerto

El regreso al aeropuerto no tuvo ningún contratiempo, de nuevo tomamos metro, maglev y de nuevo tuvimos el escaner al entrar al aeropuerto. Compramos algunos souvenirs (el imán de rigor). Pasamos migración sin problemas. Pasamos el control de seguridad. Todo bien. Llegamos a nuestra puerta de embarque, de la cual supuestamente debíamos de salir entre 6 y 7 de la tarde, ya casi para cuando llega la hora de embarcar avisan que el vuelo esta retrasado y que “probablemente” embarcaremos a las 8 PM. Se llegaron las 8 y no embarcábamos, 8 y media y por fin comenzó el embarque, subimos al avión.

Dentro del avión tuvimos que esperar horas para poder despegar ya que, como en los vuelos anteriores, la organización del aeropuerto es bastante desastrosa y total que en lugar de llegar a Hong Kong a las 9 y algo, llegamos a las 12 y algo de la madrugada. Esa hora de llegada mas pasar migración y llegar a nuestro hotel hizo que llegáramos a las 2 de la mañana a nuestra habitación.

Los leones nos saludan de regreso al aeropuerto (con KFC detras)

Los leones nos saludan de regreso al aeropuerto (con KFC detras)

Conclusión: Stopover en Shanghai ¿una buena idea?

Si tienen menos de 10 horas, tomando el cuenta el tiempo que se tarda uno en salir del aeropuerto y demás factores les diría que NO. Hay que estar preparados a que la operación del aeropuerto (al menos el que vi yo, Shanghai) sera un desastre. Mejor estar mentalizado.

Mas bien mi consejo es que si quieren aprovechar las 72 horas de stopover en China se queden una o dos noches en el lugar. En ese caso diría que SI ES UNA BUENA IDEA HACER UNA STOPOVER EN CHINA.

Nota: espero que llegado a este punto, nadie me vaya a aporrear y decir que “como es posible que se me ocurriera hacer una stopover de tan corto tiempo en esa ciudad” bueno, lo único que les puedo decir es que todo lo que les estoy contando ahora no lo sabia y que a pesar de las dificultades que pasamos no me arrepiento de haberlo intentado. Ahora, si se me vuelve a presentar la oportunidad de un stopover Chino ya sabre a que atenerme.

Una stopover en Shanghai

Una stopover en Shanghai

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