Turín: una cena en el tranvia (GustoTram)

Cenar en el tranvía de Turin era una de las experiencias que veía como lejanas en mi presupuesto de estudiante. Solo me limitaba a ver el tram restaurante pasar y pensar que algún día lo podría experimentar, pues bien, ese día llego 😀

Unas semanitas antes de hacer el viaje a Turín, me decidí a vivir esta experiencia e hice la reservación por internet en el sitio de la GTT (Gruppo Torinese di Transporto), tuve suerte: todavía quedaban lugares y es que suelen llenarse estos trams restaurante.

Datos prácticos del GustoTram

¿Cuanto cuesta?
Dependiendo del menú que ofrezcan el día elegido. Por, buena o mala, suerte la cena tenia el tema de carnaval, por lo que el menú era especial y pues ni modo el precio fue de 55 euros por persona, bastante caro pero nada de que arrepentirse.

¿Cual es el horario?
En nuestro caso la cita era a las 9 PM. La cena y el recorrido duran aproximadamente dos horas.

¿En donde se toma el tranvía y cual es el destino final?
El tranvía se toma en la Piazza Carlina (no hay pierde esta en el centro) y los deja ahí mismo al final. No podrán confundir los tranvías hay dos uno pintado de muchos colores y el nuestro era rojo, los tranvías normales son anaranjados.

Les iré relatando como se desarrollo la cena 😀 ¡con fotos de acompañamiento!

Como ya les conté la cita es a las 9 PM, hay que llegar con MUCHA HAMBRE por que el menú como van a ver es aaaaaaaaamplio. Mientras esperábamos para que nos dejaran subir tome foto al tram para que vean como luce desde afuera, aquí ya se va viendo que no es un tram como cualquier otro 😉

Y desde fuera podíamos ver nuestra mesa 😀 (la mesa era de 4 personas así que la compartimos con una pareja de italianos que estaban festejando un cumpleaños)

Llego el momento de subirse, la mesa ahora si en vivo y a todo color! Por cierto para subir es fácil, al hacer la reservación por Internet el sitio de la GTT les manda un recibo el cual imprimen y lo presentan al subir, y listo a comer 😉 Nos instalamos rápidamente y ya nos estaba esperando una botana para abrir el apetito. Me hacia gracia que desde nuestra mesa estaba de cara a la puerta que daba a la cocina (o al menos donde finalizaban los alimentos), era increíble pensar que estábamos adentro de un tranvía y que a pesar del espacio reducido se podía tener todo lo que estábamos viendo.

Una vez que acabamos con las botanas nos llega la entrada: Souffle di Castelmagno y miel de castaño. RIQUISIMO.

Souffle di Castelmagno yummi

Souffle di Castelmagno yummi

Ademas de todo teníamos la suerte de estar en la ventana, se podía ver toda la acción ya que mientras nosotros estábamos comiendo, el tranvía hacia su recorrido. Nos llevaba por toda la ciudad y la chica que se ve atrás de mi con el micrófono contaba historias.

Y pasaba que ahora estaba yo en el tram, ese tram que vi tantas veces pasar admirándolo pensando “Wow que se sentirá comer en un restaurante así?”. La verdad si es toda una experiencia conforme iba pasando el tram la gente nos saludaba o nos veía con la boca abierta (si, como yo cuando veía estos trams pasar XD), me sentí estrella de cine por un ratito hehehe

 

Y en eso que nos llega el siguiente platillo: Ñoquis de colores 😀

noquis-de-colores-gustotram

ñoquis de colores

 

Conforme iban llegando los platillos, los íbamos vaciando 😀

Y ¡SAAAAAAALUD! por que déjenme decirles: nos ponían una botella de vino blanco, luego una de rojo y eran solo para los dos O_O y por cierto a veces pensaba que se iban a caer por los movimientos propios del tranvía pero NO no se cayo nada. Todo estaba fríamente calculado (ah pero eso si como vibraba)

 

En lo que llego el siguiente platillo: un filetito de puerco muy rico. Aquí ya nuestras panzas empezaban a decir ya no puedo mas. Afortunadamente para nuestro sistema digestivo la cena estaba casi por terminar (o eso creíamos). Después de eso nos llego el postre unas manzanitas fritas:

Ricas manzanas fritas

Ricas manzanas fritas

Y, como no, ¡champan para el postre! (ahí se ven las dos botellas de vino y la botella de agua)

Cuantas botellas

Cuantas botellas

En eso nos encontramos con el otro tram que les decía, que esta pintado de colores. Mientras nos traían un café para digerir mejor (aunque Vicente no tomo). La cena estaba terminando y estábamos muy contentos. Cuando pensábamos que ya era todo nos llegan con un licor de limón para seguir digiriendo. Ahí ya creimos que ya era todo, pero no: nos trajeron un ultimo bocado de algo que parecía un buñuelo.

Y en eso ya llegamos a nuestra parada final. Después de dos horas muy amenas y bien comidos llego el momento de despedirse del GustoTram y decirle: ¡hasta la próxima! Esperando repetir la experiencia 😀

Conclusión: para mi esto fue una MISION CUMPLIDA. Quede totalmente satisfecha y no puedo mas que recomendar que lo hagan si pasan por Turin 🙂

No he recibido ningún tipo de compensación (económica o no) por escribir este artículo, no tengo conexión material con las marcas, productos o servicios que he mencionado y mi opinión es independiente.

8 Comentarios

    • Gaolga 16 marzo, 2014 Responder
  1. Silvia 17 agosto, 2015 Responder
    • Gaolga 23 agosto, 2015 Responder
  2. maruxaina 18 agosto, 2015 Responder
    • Gaolga 23 agosto, 2015 Responder
  3. Eva 23 agosto, 2015 Responder
    • Gaolga 23 agosto, 2015 Responder

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