El Templo Kiyomizu-dera en Kioto y la búsqueda de la tranquilidad

Y pasando por una calle llena de comercios interesantes, en las cuales poco a poco se veía que había mas y mas gente, llegamos a un templo Kiyomizu-dera bastante cargado de visitantes.

Información para visitar el Templo Kiyomizu-dera

¿Cuanto cuesta?
300 Yenes

¿Cual es el horario?
De 6:00 AM a 6:00 PM

De preferencia visitarlo o muy temprano o muy tarde para evitar el gentío… cosa que no hicimos 🙁

El Kiyomizu-dera es un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO

Llegando al Kiyomizu-dera

Si vas saliendo del templo Kōdai Ji simplemente vete hacia la izquierda y empezaras a ver comercios y mucha gente, vas por el buen camino. En caso de que vengas exclusivamente al Kiyomizu-dera entonces puedes llegar tomando el autobús 100 o 206 y bajándote en Kiyomizu-michi o Gozo station.

Nosotros fuimos caminando

Nosotros fuimos caminando

Nuestra visita al templo Kiyomizu-dera

Este lugar forma parte de los tres “must see” de Kioto. Su nombre significa “Agua pura”. Una de las cosas que mas llaman la atención del lugar es la construccion tan alta de madera (que ya verán en las fotos). Se fundo en el año 798.

Nada mas llegar al lugar nos recibe una gran puerta roja, se puede ver que había mucha gente que andaba en kimonos (como nosotros). Vicente fue a comprar los boletos, así tendría oportunidad de practicar un poco del japones que había aprendido en la universidad 🙂 así fue y regreso con unos boletos tan bonitos que daban ganas de enmarcarlos.

Y como no puede faltar, una fuente purificadora en la entrada esta vez tenia forma de dragón. Íbamos entrando, la verdad entre los turistas, los grupos escolares, etc era difícil abrirse paso… así que las fotos eran rápidas tratando de atrapar la mínima oportunidad. Se podría pensar: oh que tranquilidad mira esa foto… pero la realidad era que había que abrirse paso entre la multitud. Eso si, logramos ver que es lo que hace a esa construcción de madera tan especial: es altísima.

Deambulamos un poco por el templo, pero rápido por que mucha gente me agobiaba, algunos hacían un rito y se tomaban fotos al hacerlo yo preferí no hacerlo, al no saber en lo absoluto lo que significaba se me hacia un poco irrespetuoso. Seguimos el recorrido del lugar y llegamos a parajes mas tranquilos, caminitos verdes donde había estatuas con baberos rojos.

Se trata de estatuas Jizō las cuales son decoradas con estos baberos para pedir por los bebes o niños que fallecieron a muy temprana edad.

Se dice que Jizo sama salva las almas de estos niños impidiendo que tengan que acumular durante toda la eternidad piedras en las orillas del río (las ánimas de los infantes las amontonan para solicitar la compasión del Buda). Para ello, las esconde de los demonios bajo sus ropajes y les recita varios mantras. Es por eso que muchas de las estatuas de este buda se ven acompañadas por montículos de piedras, depositadas por los devotos para acortar el tiempo que los infantes muertos deben sufrir en el mundo subterráneo. También en las cercanías de los camposantos se ven sus estatuas, generalmente con gorros y baberos de un color rojo intenso, como una ofrenda de gratificación por la curación de algún niño con una determinada dolencia. Las dos formas de Jizo más populares asociadas con los niños son Mizuko Jizo, protector de los fetos abortados, y Koyasu Jizo, o dador de vida a los infantes. Fuente: sabidurías de las culturas antiguas

Estatuas con Baberos rojos

Estatuas con Baberos rojos

Una vez aclarado el misterio de las estatuas continuamos caminando, aunque el caminar con el calzado que va con el kimono es mas cansado de lo habitual así que cuando nos encontramos con unas banquitas y dijimos ¡AHORA ES CUANDO!

Y como pude me hice unas fotos de la parte de atrás que quería ver como se me veía lo que me hicieron en el cabello, que no era algo que sucedía todos los días. Después de un ratito seguimos caminando, ya íbamos de salida del lugar, el siguiente objetivo era encontrar un lugar para comer.

Desde abajo se ve mas impresionante la construcción de madera.

 

Antes de salir de nuevo encontramos un momento de tranquilidad. Así que en cierto modo la misión se cumplió: encontramos la tranquilidad 🙂

Encontramos la tranquilidad

Encontramos la tranquilidad

 

Saliendo del Kiyomizu-dera

Salimos del templo y recorrimos mucho, ya que mi Vicente queria un sushi bar y nada no encontramos nada decente. Así que terminamos comiendo en el fast food que estaba al lado de la tienda de renta de kimonos, me pedí un arroz con curry para cambiar de los noodles (bueno la verdad era por que no quería ensuciar mi atuendo hehe)

La kimono experience estaba acabándose pero aun nos quedaba tiempo para recorrer de nuevo el barrio de Gion, esta vez de día y con kimonos.

¿Quieres mas tips para preparar tu viaje a Japón?

8 Comentarios

    • Gaolga 19 abril, 2014 Responder
    • Gaolga 4 mayo, 2014 Responder
  1. Samanta 29 abril, 2016 Responder
    • Gaolga 6 mayo, 2016 Responder
  2. Vero Touristear 29 abril, 2016 Responder
    • Gaolga 6 mayo, 2016 Responder

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