Paseo por Xochimilco, la música y los colores

Xochimilco que en náhuatl significa “Campo de Flores” es un lugar donde la música, los colores y los sabores se mezclan para dar como resultado un lugar que forma parte de nuestro patrimonio como mexicanos y que desde el 87 es parte del patrimonio de la UNESCO también.

Soñaba con ir ahí desde hace mucho y, como muchos otros lugares, lo veía como algo muy lejano (hay que recordar que entre Mexicali y Ciudad de México hay poco mas de 2500 KM de distancia) pero le puse remedio a la situación en nuestro ultimo viaje a la capital. Aquí nuestra historia de música y colores en Xochimilco.

¿Como llegar a Xochimilco?

Para llegar a Xochimilco hay que tomar el tren ligero en la estación Tasqueña del Metro. Hay que seguir las indicaciones y se va fácilmente de una estación a la otra. Luego se paga en una maquinita y listo.

Y llegamos 🙂

La clásica alcantarilla

La clásica alcantarilla

Localiza un embarcadero y paga el precio justo, ¡no te dejes!

En nuestro caso no buscábamos un embarcadero en especial, pero tal parece que hay unos mejores que otros. La verdad es que apenas me estaba recuperando del problema de estomago que hizo que el fin de nuestra visita por Taxco se convirtiera en una estancia prolongada en el hotel y no tenia muchos ánimos de pensar cual era el mejor, pero ya estaba ahí así que no iba a perder la oportunidad de subirme a las coloridas trajineras.

Hacia un embarcadreo, cual, no se XD

Hacia un embarcadreo, cual, no se XD

Precios de las trajineras

Cuando nosotros fuimos, el precio oficial era de 350 pesos por una hora de paseo en trajinera. No importa si son 10 o 1 persona el precio es el mismo, hay que estar bien vivos con eso.

Llegamos al embarcadero (si mal no recuerdo era el Belem, pero me daba igual cual fuera por lo que les conté arriba) y pregunte el precio. Obvio el señor me salio con una suma exorbitante a lo que le “regatee” para que me cobrara el precio justo, eso fue gracioso retagear para tener el precio oficial :/ en fin. Total que no quería pero cuando se dio cuenta que ya sabia de los precios oficiales no tuvo mas remedio que aceptar, tampoco es como que estaba lleno de gente y se podía dar el lujo de perder un cliente.

Tengo que admitir que me fue difícil pedir el precio oficial, aun sabiendo que es lo correcto, pero es que yo soy muy penosa para regatear si esta vez me anime a hacerlo fue por que me daba mucho coraje que me quisieran ver la cara. Y es que yo con mi acento norteño se nota a leguas que no soy de ahí y encima Vicente que se ve bastante Europeo uy el señor ha de haber pensado que de ahí iba a sacar una buena lana.

Pero no lo logro, y esa es la moraleja de la historia: no hay que dejarse.

Ahí se ve la cabeza del que nos quiso estafar

Ahí se ve la cabeza del que nos quiso estafar

Una vez pagado, vamos por nuestro paseo en la trajinera

Después del trago amargo del regateo viene lo bueno: subirse a la trajinera y navegar.

Empieza el recorrido, el chico agarra y comienza a moverse nuestra embarcación. El cielo estaba bastante gris y comenzaba a temer que el lugar estuviera totalmente apagado. La imagen que tenia de Xochimilco era la de una explosión de colores y música con esas trajineras coloridas que traían a mariachis que tocaban cuanta canción se pudiera. Después de unos minutos tuve esa imagen frente a mi 🙂 empezaban a aparecer ante nosotros otras embarcaciones que realizaban el mismo recorrido que nosotros, algunos mas festivos que otros pero todos muy animados.

En eso empezamos a encontrarnos con las trajineras que hacían su negocio en Xochimilco: vendedores de comida, bebidas, souvenirs, flores, músicos. Con gran tristeza tuve que decir no al vendedor de elotes que paso al lado de nosotros, lo mismo con las micheladas, la razón: a pesar de ya estar mejor del estomago aun no estaba al 100% y tenia miedo de recaer. Vicente igual. Pero no ocurrió lo mismo cuando paso la embarcación de los mariachis, les pagamos 50 pesos para que cantaran “Mexico lindo y querido” una canción que llega mas al corazón cuando se vive fuera del país.

En eso pasamos por la zona de la isla de las muñecas, la cual se puede visitar pero se necesita un tour mas largo (nosotros tomamos solo una hora) lo unico que alcance a ver fueron muchos monitos viejos colgando de los arboles. De día no me impresiono mucho, pero seguramente de noche ha de dar algo de miedo :-o.

Llegamos a un punto donde el trajinero tenia que dar la media vuelta para que no nos agarrara la hora y no alcanzar a regresar al punto de partida. Después de dar la vuelta nos paramos en un vivero en el lago y pudimos ver la gran variedad de flores que crecen ahí.

Una de las flores de Xochimilco

Una de las flores de Xochimilco

Al seguir nuestro camino nos encontramos con otro vendedor de souvenirs y le compramos una mini trajinera 🙂 ah y como no 😀 le pusimos el nombre de CHARCOTRIP 😀

En todo el camino nos encontramos con perritos en las trajineras, también varias garzas, pero la cereza del pastel fue ver a una patita con sus patitos 🙂 seguramente habrá mas fauna en el lugar pero esa fue la que alcance a fotografiar.

Y con esto termino nuestro recorrido por Xochimilco. Me queda pendiente comerme algo en la trajinera y estar en un día soleado así que volveremos 🙂

Recuerda:

  • Hay un precio oficial, no te dejes.
  • Durante el recorrido existe la posibilidad de parar para ir al baño, solo hay que decirle al trajinero.
  • Al final del recorrido le puedes dar una propina al trajinero, claro, si se porto buena onda.
  • Disfruta los colores de Xochimilco.

xochi-portada

La serie: Un viaje por el centro de México

Día 1 – Llegada a Cuernavaca y paseo por la ciudad
Día 2 – Xochicalco y mas de Cuernavaca
Día 3 – Taxco
Día 4 – Trayecto de Taxco a Mexico DF (y como lidiar con un estomago enfermo)
Día 5 – Xochimilco
Día 6 – Tula y los atlantes

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