Visitando los Cenotes de Homun, Yucatán

Es difícil visitar Yucatán y no tener ganas de visitar los cenotes. Esos pozos naturales son de terreno calizo, formado por el derrumbamiento del techo de una o varias cavernas. No es de sorprender entonces que la palabra cenote proviene del maya dzonoot que significa ‘hoyo con agua’.

En la cultura maya los cenotes eran considerados las “puertas del inframundo”, solo podemos tratar de imaginar la mezcla de miedo y fascinación que deberían estos pozos despertar en los antiguos pobladores del lugar.

Hay varios cenotes en el estado, así que solo queda escoger a donde ir. Nosotros escogimos el pueblo de Homun.

¿Como llegar a Homun?

Al igual que para ir a Chichen Itza ante nosotros se presentaban dos opciones: ir en tour o ir por nuestra cuenta de nuevo pensamos en los pros y contras de cada opción.

Ir en tour: no había que pensar en como llegar, nos recogerían en nuestro hotel. Lo malo es que no tendríamos libertad en cuanto tiempo durar en cada cenote ya que en los tours aparece como “primero visitamos X luego Y etc” y no nos agradaba mucho. Ademas ir en grupo implicaba que a cualquier cenote que fuéramos invariablemente nos acompañaría mas gente (ademas de la que ya estaría en el lugar) restando algo de “magia” a la experiencia. El otro factor importante, el precio: entre 525 y 600 por persona.

Por nuestra cuenta: podríamos ir y venir a la hora que quisiéramos, claro, tomando en cuenta que encontráramos transporte para ello. Ademas en los cenotes podríamos hacer lo que mas nos pareciera. El contra, estar al pendiente de como ir y venir. Factor muy importante: el precio, podría reducirse hasta la mitad si íbamos por nuestra cuenta.

En este caso elegimos ir por nuestra cuenta, lo que hicimos fue tomar el autobus que sale de la Terminal Noreste hacia Homun. Había uno a las 9:15 AM pero no lo alcanzamos así que nos toco irnos en el de las 10:45 AM. El precio del boleto: 25 pesos por persona. Hay que tener en cuenta que es algo lento: algo como una hora y media para llegar y es que a pesar de no estar muy lejos el vehículo se para en cualquier lugar.

Traíamos el GPS en nuestro teléfono así que pudimos ver cuando ya nos íbamos aproximando. Después de pasar Cuzamá (donde también hay cenotes) nos pusimos atentos y nos bajamos justo antes de llegar al centro, poco antes de llegar al cementerio. Como no sabíamos que tan lejos estaba el lugar al que íbamos nos subimos a un mototaxi que por 5 pesos nos llevo al parador turístico de Santa Bárbara (no estaba muy lejos, hubiéramos podido ir caminando pero nos ahorró el sudor).

Llegando a los Cenotes de Santa Bárbara

Al llegar al parador pagamos la entrada que incluye: tres cenotes, chaleco salvavidas, transporte entre los cenotes, baños y lugares para cambiarse en condiciones. Pagamos un poquito mas para tener la comida incluida (así saldría mas barata que en el menu).

¿Por que elegimos este lugar?

Primero que nada hay que decir que hay muchos cenotes en la zona. Unos mas baratos que otros, unos con mas servicios que otros, unos mas distantes. No estábamos seguros de lo que íbamos a encontrar, sobretodo que soy muy quisquillosa con el tema de tener un lugar donde hacer del baño y poderme cambiar de ropa sin apuros. Así que al ver los servicios que ofrecía este parador y que tenía un paquete que ya incluía tres cenotes decidimos ir ahí para nuestro primer contacto con las puertas al inframundo.

Visitando los cenotes

En los tres cenotes había escaleras para bajar sin peligro hasta llegar al agua. Se podían dejar las cosas en la plataforma y no tuvimos ningún problema. Básicamente lo que hacíamos era meternos al agua, nadar un rato y después uno de los dos salia (y se secaba las manos) para tomar fotos con la cámara 😀

Al entrar al agua CRISTALINA del cenote el choque de temperatura es enorme. EL AGUA ESTA FRÍA mientras uno viene del calorón sin parar de sudar, pero rápidamente el cuerpo de aclimata y la sensación de frescura es taaaaaaaaan agradable. Todo un privilegio nadar en esas aguas 🙂

Aquí les contamos sobre lo que vimos en cada cenote y en el orden en que los visitamos:

Cenote Pool Cocom

Este es el cenote mas pequeño y al que se puede llegar caminando desde la recepcion. Una buena introducción a la materia. Me llama mucho la atención ver los pequeños peces nadando, son tan lindos.

A este cenote se puede volver cuantas veces queramos. No así a los otros dos ya que que tomar un trenecito jalado por un caballo. No me super encantó que me jalara el pobre caballito pero por desgracia no sé andar en bicicleta que era la segunda opción. Obviamente recomiendo tomar la bicicleta a los que si sepan andar en ella.

Debido a esto después del Pool Cocom nos fuimos a comer.

Comida

Pagando el paquete extra de comida se pueden escoger varias cosas del menu (no todas) pero nos convenía. Me pedí unos panuchos con huevo y una sopa. Eso si, la bebida se paga aparte. Aqui les dejo los menus.

Cenote Cascabel

Llegamos con el trenecito después de comer, primero nos adentramos en el cenote Cascabel que es el mas obscuro de todos. No entraba casi nada de luz exterior y había varios focos estratégicamente colocados para poder ver. Que sensación ha de haber sido para los que descubrieron este lugar, sin escaleras y sin luz.

Este cenote era mucho mas grande que el Pool Cocom y había peces un poco mas grandes. Fue muy agradable nadar en el.

Nota: no vayan a creer que estábamos solos en el cenote, es solo una ilusión óptica. Aunque no estaba mega lleno de gente tampoco. Aunque aquí nos quedamos tanto tiempo que varias de las personas que estaban se habían ido así que lo pudimos disfrutar casi solos.

Cenote Chaksikín

En el cenote Chaksikín se podía ver un agua super turquesa debido a la entrada del sol por algunos pozos de luz que había en el cenote. Era un espectáculo muy bonito y le di varias vueltas al lugar cuidando de que los que se aventaban clavados no me alcanzaran. De nuevo el agua cristalina me tenía sorprendida así como las raíces y las estalagmitas.

Regreso a Mérida

Muy contentos de haber podido visitar los cenotes buscamos como regresar a Mérida. Estaba lloviendo y no traíamos paragüas así que agarramos el primer mototaxi que vimos y le preguntamos cuando nos cobraba para ir al centro a lo que contesto que diez pesos. Pero el muy ca*** cuando llegamos al centro nos dijo que era “por persona”. Me dio el patatús pero no alcancé a reaccionar ni para decirle que era un rata cuando Vicente, que ya no quería saber nada del tema, le había pagado y el hombre ya se había ido.

Homun lluvioso

Una vez en el centro esperamos a que pasara un colectivo o autobus que fuera a la capital y por suerte no tuvimos que esperar mucho. Pero hay que estar bien vivos para subirse en cuanto aparezca uno ya que justo después de nosotros llego una familia como de 15 personas así que ya se imaginaran. En cuanto vimos el colectivo nos lanzamos dentro.

Este medio de transporte es un poco mas caro que el autobus pero llega mas rápido ya que no se esta parando constantemente 🙂 así que llegamos a Mérida a la hora perfecta para cenar temprano.

Este fue nuestro dia visitando algunos de los cenotes de Yucatán.

No he recibido ningún tipo de compensación (económica o no) por escribir este artículo, no tengo conexión material con las marcas, productos o servicios que he mencionado y mi opinión es independiente.

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