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¿A qué hora se puede ver el Kilimanjaro?, no te lo pierdas

El Kilimanjaro es caprichoso y a veces no se quiere dejar ver, te contamos como hicimos para poder verlo antes de que lo cubrieran las nubes


Kilimanjaro es la montaña más alta de África y uno de los destinos turísticos más populares de Kenia y Tanzania. Pero lo que mucha gente no sabe es que solo puedes ver el Kilimanjaro desde ciertos lugares y en ciertos momentos del día. En este artículo te contamos sobre el mejor momento para poder ver el Kilimanjaro.

El Kilimanjaro es caprichoso y a veces no se quiere dejar ver. ¿Lograríamos verla nosotros?, aquí te contamos.

¿Cuál es la altura del Kilimanjaro?

Esta montaña está situada en el noreste de Tanzania y tiene 3962 metros de altitud. Es posible verla desde Amboseli en el lado Keniata y de hecho una de las estampas clásicas del parque es ver a los elefantes con el Kilimanjaro de fondo. Con gran ilusión llegamos, pero las nubes fueron caprichosas y no nos dejaban ver la montaña.

Los lindos habitantes de la zona

Por suerte los elefantes, si se dejaron ver durante nuestra visita al parque, vimos de todo: machos pequeños, grandes, familias de madres con sus hijos, casi vimos a dos elefantes peleando. Pero en lo que respecta al Kilimanjaro nada, cada rato volteábamos a ver y siempre nubes. De repente se podía ver un pequeño pedazo de la montaña, se podía ver la parte blanca que recuerda a la clásica foto de las revistas.

Ni modo, nos dijimos para consolarnos, siempre que la naturaleza esté implicada en la ecuación, no podemos estar seguros de que algo será de tal o cual manera. A pesar de que el día era muy bonito y soleado, había esas nubes que ocultaban el Kilimanjaro.

¿A qué hora se puede ver el Kilimanjaro?

Y en eso Coletta, nuestra guía, que además había vivido unos años en la región, nos dio el Consejo DE ORO:

Si quieren ver el Kilimanjaro la hora a la que es más probable verlo es a las 6 AM

Ni modo, ¡a madrugar!

Solo tendríamos una oportunidad, así que si nos quedábamos dormidos se perdería la posibilidad. Por lo tanto, la primera cosa fue levantarnos MUY temprano.

Por suerte en donde nos hospedábamos había un mirador desde el cual se veía perfectamente el Kilimanjaro, o eso decían, ya que el día anterior se veían solo nubes. Así que minutos antes de las 6 atravesé todo el hotel para ver si verdaderamente alas 6 am se podía ver, tenía pocas esperanzas porque estaba todavía bastante oscuro. Pero a la vez tenía fe, puesto que si me lo recomendaba alguien que vivió en el lugar por varios años quería decir que si era cierto.

¡La sorpresa!

Llegué puntual a las 6 AM y… no lo podía creer.

Hola, Kilimanjaro

No podía creer que ahora, si lo estaba viendo con mis ojos, su cima nevada era tan bonita.

Me quedé ahí varios minutos hasta que comencé a notar que el Kili (ahora que ya éramos amigos hasta le puse apodo y todo) se cubría de nubes.

Y en total no pasaron más de 15 minutos y ya todo comenzaba a cubrirse de nubes. Literalmente el avistamiento era de unos cuantos minutos, o sea que de verdad si no llegaba a la hora lo perdía, por suerte si llegué.

Llegan las nubes

¡Un recuerdo que vale la pena!

Y ese fue el día que pude ver el Kilimanjaro con mis propios ojos. Verlo antes de que las nubes lo borraran del panorama por el resto del tiempo que estaría en Amboseli.

Hasta luego Kilimanjaro
Olga Grijalva Alvarez

Soy una viajera y creadora de contenido de viajes con 17 años de experiencia. Mi objetivo es compartir información útil para ayudarte a planear tus aventuras. He visitado más de 40 países y estoy emocionada por compartir mi experiencia contigo.

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