Bratislava, que ver en pocas horas

Y llegamos a Bratislava, la capital de Eslovaquia. Contábamos con unas cuantas horas para visitar lo que pudiéramos. Por suerte el centro de la ciudad era pequeño. Así que nuestros objetivos del día eran: encontrar las estatuas que están esparcidas por ahí, ver el castillo y creíamos que no habría tiempo para mas, pero en el camino nos encontramos otras cosas.

De la estación de tren caminamos hacia el centro (lo único malo es que teníamos que ir con nuestras maletas por que no teníamos donde dejarlas).

Esto fue lo que vimos en Bratislava:

Palacio Grassalkovich

El primer lugar con el que nos encontramos en el camino fue el Palacio Grassalkovich. Este lugar es la residencia del Presidente de Eslovaquia. Nos toco ver a los guardias en sus posiciones, muy serios. Y no podían faltar las banderas del país, como buena coleccionista de fotos de banderas me tome foto con ellas.

Descubriendo el centro de la ciudad

Conforme nos íbamos adentrando en la ciudad nos encontrábamos con edificios antiguos, calles tranquilas, gente amable y comercios conocidos. A pesar de no entender nada del idioma, había una palabra que se nos hacia familiar: algo como Restorancia, no recuerdo muy bien si se escribía así, la cosa es que entre tantas palabras que no se entendían se sentía bien de ver algo mas o menos entendible. Y cuando llego la hora de la “restorancia” por desgracia tuvimos que saciarla en una cadena rápida de hamburguesas ya que el presupuesto estudiantil no daba para mas. Siendo así la gastronomia eslovaca quedó pendiente.

 

Jugando a “Encuentra las estatuas”

Y de repente empezamos a ver estatuas por doquier, ya estábamos en el centro no había duda. En la Plaza Hlavné Námestié nos encontramos con la estatua de un soldado vestido estilo Napoleón que casualmente se encontraba frente a un edificio con la bandera francesa.

Una estatua que me llamo mucho la atención es la llamada Cumil, la cual data de 1997 pero pareciera que ha estado ahí desde siempre ya que se funde tan bien con el panorama. Se dice que a los turistas les encanta pero que también les gusta abusar de ella (por ejemplo los niños se sientan en su cabeza). Yo hice lo propio e hice como que lo iba a patear, solo para la foto obviamente no le hice ningún mal 😉 (eso si, siempre seguía muy sonriente).

Luego vimos a la estatua Schone Naci la cual representa a un hombre, pobre y con alguna enfermedad mental, de inicios del siglo 20 el cual iba muy bien ataviado saludando a todo aquel que pasara por ahí. Por ultimo tenemos a la estatua del creador de la Sirenita, el danes Hans Christian Andersen que aparece junto a un caracol que parece sacado de alguno de sus cuentos.

 

Si quieres ver mas estatuas te invitamos a leer el artículo “Que ver en Bruselas

Oh esta perrita (lo supuse por el moño), mírenla pobre creo que le dolían los ojos de tanto jaloneo de piel.

Que dolor

Que dolor

 

El castillo de Bratislava

Y para finalizar la visita llegamos al castillo. Pero dado mi cansancio de estar cargando maleta todo el día me resistí a subir esas escaleras así que me conforme con verlo desde lo lejos. Mientras mi amiga se acerco a echarle un vistazo, yo la espere en una banca mientras observaba la bonita vista de la ciudad.

Aunque al final no resistí y subí, pero de todos modo no entramos al castillo ya que no teníamos mas tiempo.

 

Y después llego la hora de irnos al aeropuerto.

Así termina este viaje…. que deja las siguientes moralejas…

Las hamburguesas siempre salvan el bolsillo, un café reconforta el alma y nunca debes de visitar un lugar con el equipaje es demasiado cansado

El tour del trío:

Relatos de otros viajeros sobre Bratislava #postamigo

Mil viatges – BRATISLAVA. 36 horas en la capital de Eslovaquia

10 Comentarios

  1. Olena 26 Marzo, 2007 Responder
  2. Mauricio 28 Marzo, 2007 Responder
    • Gaolga 23 Agosto, 2016 Responder

No seas tímido(a), dejanos un comentario!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *